Lo que dice el texto
Un sábado, en la sinagoga de Nazaret, los vecinos escuchan a uno de los suyos y no salen de su asombro. Lo conocen desde niño. Saben cómo se llama su madre, quiénes son sus hermanos y en qué ha trabajado hasta hace poco. Por eso la pregunta que se hacen no es de teólogos, sino de pueblo: ¿de dónde le viene a este todo eso? Llevamos siglos traduciendo con una sola palabra, «carpintero», lo que ellos dijeron de él. Y esa palabra se queda corta.
Marcos, el más antiguo de los cuatro Evangelios según la mayoría de los especialistas, es también el que cuenta la escena con más crudeza. Jesús vuelve a su tierra con sus discípulos, enseña en la sinagoga y la gente, en lugar de alegrarse, se ofende:
¿No es este el tékton, el hijo de María, hermano de Santiago, José, Judas y Simón? ¿Y no están sus hermanas aquí, con nosotros?