En nuestros vídeos y en nuestros libros aparecen continuamente referencias como «Mc 6,3» o «Mt 10,2-4». Si no estás acostumbrado, parecen una clave secreta. No lo son. Con cinco minutos y un par de reglas puedes leerlas todas y localizar cualquier pasaje en cualquier Biblia, de papel o en el móvil.
Libro, capítulo y versículo
Una cita bíblica tiene tres partes: el libro, el capítulo y el versículo. Tomemos la cita de la que parte nuestro primer ebook, No era carpintero:
Mc 6,3
- Mc es la abreviatura del libro: el Evangelio según Marcos.
- 6 es el capítulo.
- 3 es el versículo, la frase numerada dentro del capítulo.
Así que «Mc 6,3» se lee «Marcos, capítulo seis, versículo tres». Es el versículo en el que los vecinos de Nazaret preguntan: «¿No es este el carpintero, el hijo de María?».
Cuando se cita un capítulo entero, se omite el versículo: «Mc 6» es todo el capítulo sexto de Marcos. Y cuando un libro tiene varias partes o varias cartas, el número va delante del nombre: «1 Cor 15,5» es la primera carta a los Corintios, capítulo 15, versículo 5.
Ni Marcos ni Mateo numeraron nada
Conviene saberlo desde el principio: los autores de la Biblia no dividieron sus libros en capítulos ni en versículos. Los manuscritos antiguos se copiaban casi sin separaciones, a menudo sin espacios entre las palabras. Hubo sistemas de división antiguos (en el siglo IV, Eusebio de Cesarea ideó unas tablas para localizar los pasajes paralelos de los cuatro Evangelios), pero la numeración que usamos hoy es medieval y moderna.
Los capítulos se deben, sobre todo, a Esteban Langton, profesor en París y después arzobispo de Canterbury, que los fijó a comienzos del siglo XIII. Los versículos del Nuevo Testamento los numeró el impresor francés Robert Estienne en su edición del Nuevo Testamento griego de 1551; según contó su hijo, hizo buena parte del trabajo durante un viaje. En 1555 publicó una Biblia latina completa ya numerada, y el sistema se impuso en toda Europa1.
Por eso a veces la división no es perfecta: hay capítulos que cortan una escena por la mitad y versículos que parten una frase. Es un sistema práctico para localizar textos, no parte del texto.
La coma, el guion, el punto y el punto y coma
Aquí está casi todo lo que necesitas. En español se usan estos signos2:
- La coma separa el capítulo del versículo: Mc 6,3. En inglés se usan los dos puntos (Mark 6:3), y algunas Biblias en español también los usan; significan lo mismo.
- El guion indica un intervalo: Mc 6,1-6 son los versículos del 1 al 6 del capítulo 6. Si el intervalo pasa de un capítulo a otro, se escribe completo: Mc 6,53-7,13.
- El punto separa versículos sueltos del mismo capítulo: Mc 6,3.6 son los versículos 3 y 6, no del 3 al 6.
- El punto y coma separa citas distintas: «Mc 6,3; Mt 13,55» remite a dos pasajes, uno de Marcos y otro de Mateo.
A veces encontrarás, además, unas letras o abreviaturas añadidas:
- a, b, c señalan una parte del versículo. Mc 6,3a es la pregunta de los vecinos, y Mc 6,3b, la frase con la que acaba: «Y se escandalizaban de él».
- s y ss significan «y siguiente» y «y siguientes»: Mc 6,3s son los versículos 3 y 4; Mc 6,3ss, el 3 y unos cuantos más.
- par. quiere decir «y paralelos»: «Mc 6,1-6 par.» remite a la escena de Marcos y a los pasajes que cuentan lo mismo en los otros Evangelios; aquí, Mt 13,53-58 y Lc 4,16-30.
Un ejemplo completo
Imagina que en un libro lees esta referencia:
Mc 3,16-19; Mt 10,2-4; Lc 6,14-16; Hch 1,13
Ya puedes descifrarla. Son cuatro pasajes, separados por punto y coma: Marcos, capítulo 3, versículos del 16 al 19; Mateo, capítulo 10, del 2 al 4; Lucas, capítulo 6, del 14 al 16, y los Hechos de los Apóstoles, capítulo 1, versículo 13. Son las cuatro listas de los doce apóstoles que trae el Nuevo Testamento. Si las abres a la vez, verás que no coinciden del todo, y que esas pequeñas diferencias cuentan una historia.
Las abreviaturas más habituales
Cada edición de la Biblia trae su lista de abreviaturas, normalmente en las primeras páginas, y no todas coinciden. Estas son las más frecuentes en español, con sus variantes más comunes:
| Libro | Abreviaturas |
|---|---|
| Génesis | Gn, Gén |
| Éxodo | Éx, Ex |
| Salmos | Sal |
| Isaías | Is |
| Mateo | Mt |
| Marcos | Mc, Mr |
| Lucas | Lc |
| Juan | Jn |
| Hechos de los Apóstoles | Hch |
| Romanos | Rom, Rm, Ro |
| 1 Corintios | 1 Cor, 1 Co |
| Hebreos | Heb, Hb, He |
| Apocalipsis | Ap |
Si dudas, busca la tabla de tu edición. Y si citas tú, elige un sistema y mantenlo.
Cuando los números no coinciden
Hay una última trampa: no todas las Biblias numeran igual. El caso más conocido son los Salmos. La antigua traducción griega y la Vulgata latina unieron y partieron algunos salmos de forma distinta al texto hebreo, así que muchos llevan un número de diferencia. El salmo del buen pastor es el 23 en las Biblias que siguen la numeración hebrea y el 22 en las que siguen la latina. Por eso verás a menudo citas como «Sal 23 (22)».
Ocurre algo parecido con algunos capítulos. Los últimos versículos de Malaquías forman el capítulo 4 en la Reina-Valera y son Malaquías 3,19-24 en las Biblias que siguen la división hebrea. Si una cita no te cuadra, prueba con el capítulo o el versículo de al lado antes de pensar que está mal.
Una costumbre que ayuda
Saber leer una cita tiene una ventaja práctica: te permite comprobar. Cuando alguien te dice que algo «está en la Biblia», puedes pedir la referencia y buscarla. Nosotros intentamos ponerla siempre, en los vídeos y en cada página de los libros, por eso mismo: para que no tengas que fiarte de nosotros.
Abre el pasaje, léelo entero y mira lo que viene antes y después.
Es la mejor forma de evitar que una frase suelta diga lo que el texto no dice.